El sol en la piel y el organismo

El sol en la piel y el organismo

  • 05 Sep 0
El sol en la piel y el organismo

Ya tenemos aquí el verano, y por ello, las ganas de lucir un bronceado bonito aumentan considerablemente. El sol es nuestro sustento, nos da energía que es transportada por los fotones.

La exposición solar es beneficiosa para la salud, debido al aporte que nos da de vitamina D. También mejora las patologías de la piel o las cura, estimula la circulación de la sangre, etc. Sin embargo, debemos tener en cuenta que la exposición de forma prolongada y sin protección puede provocar daños en la piel, algunos incluso irreversibles.

La luz del sol está compuesta por una serie de radiaciones. Las más importantes y conocidas son las ultravioletas, las visibles y los infrarrojos. La luz ultravioleta se divide en 2 tipos: UVA, que es la que genera el envejecimiento de la piel; UVB que es la que genera las quemaduras, y es la más dañina para la piel.

Efectos del sol en la piel:

En la piel hay unas células llamadas melanocitos que son las encargadas de generar la melanina. La melanina es la que aporta el tono a la piel y a su vez, la que nos protege de los rayos perjudiciales del sol.

El sol nos puede provocar estos efectos sobre la piel:

  • Quemaduras solares: es la respuesta que presenta la piel a la exposición solar sin protección y de manera prolongada. Pueden ser quemaduras leves e incluso graves.
  • Bronceado: la piel toma tonos más oscuros que su pigmentación normal, y este dura varias semanas.
  • Deshidratación: la piel se deshidrata, dando la sensación de tirantez, la piel se pone tono mate y se pueden generar grietas.
  • Hiperpigmentación: el sol puede originar la aparición de manchas o pigmentar con irregularidad algunas zonas del cuerpo.
  • Agrava algunas enfermedades o afecciones de la piel.
  • Fotoenvejecimiento: el estar mucho tiempo expuesto a los rayos solares genera radicales libres en la piel, con el consiguiente resultado de la oxidación de los tejidos.
  • Genera flacidez y favorece la aparición de arrugas.
  • Reacciones alérgicas.
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Consejos para protegernos del sol.

Es importante conocer que fototipo tenemos cada uno para saber de qué manera reacciona nuestra piel frente al sol. Y a partir de ahí, podremos saber que métodos de protección nos vendrán mejor en cada caso. De todas formas, aunque tengamos un fototipo alto, también debemos tener especial cuidado por la piel.

Puntos importan que debemos lleva a cabo:

  • Usar protectores solares con un factor superior a 15. Repetir la aplicación cada 2 horas.
  • Evitar las horas más centrales del día, debido a que los rayos son más incidentes, y por lo tanto, más dañinos.
  • Protegernos la cabeza con gorras, sombreros… para evitar insolaciones.
  • Hidratar la piel antes y después de cada exposición solar.
  • Beber mucha agua.

Evitar la ingestión de medicamentos fotosensibles.


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